He descubierto Portugal. Por diferentes razones, en 2016 no he viajado muy lejos y mis dos salidas de este año han sido a este sorprendente país. Quién iba a decir que tan cerca iba a encontrar un lugar tan sorprendente y con muchísima cultura, naturaleza y gastronomía.

El pasado mes de marzo, fui a Lisboa a pasar un fin de semana. Me habían dicho que la ciudad era muy auténtica y que me iba a resultar muy atractiva a nivel fotográfico.

Y así fue. Debido a su particular ubicación, en Lisboa podemos adentrarnos en sus típicas callejuelas con sus tranvías en el Barrio Alto o pasear por el barrio de Belém en la ribera del Tajo. Pero el descubrimiento más llamativo para mí fue conocer Sintra. Está pequeña localidad a unos 30 kilómetros de Lisboa, es realmente impactante por sus paisajes que nos recuerdan a los relatos de fantasía. Cuenta, además, con tres preciosos castillos: el Palacio Nacional de Sintra, el Castillo dos Mouros y el Palacio Nacional da Pena. La Quinta da Regaleira es otro rincón obligatorio, que llaman la atención por sus pozos, cascadas y cuevas que trasladan al turistas a los cuentos de hadas.

Con la buena experiencia del viaje que hice en marzo, decidí visitar Portugal también en el mes de agosto. Elegimos como destino Peniche y Cascais (de este último hablaré otro día). Peniche se caracteriza por ser un pueblo surfero debido a que cuenta con extensas playas y es el punto de partida hacía las curiosas Islas Berlengas. Me pareció un pueblo muy atractivo porque es muy auténtico, ya que cuenta con un importante puerto pesquero y no parece muy explotado turísticamente. Esto hace que resulte un lugar muy tranquilo. Un apunte: en cualquier restaurante del puerto se come muy bien.

En el mismo puerto se coge el barco que va a las Islas Berlengas. Es importante que reservéis el trayecto con unos días de antelación, ya que hay bastantes turistas y los barcos no son muy grandes. Estás islas, ubicadas en medio del Océano Atlántico, cuentan con un  faro, una fortaleza que actualmente es un albergue y un pequeño conjunto de casas pequeñas de pescadores. La visita a las grutas es bastante interesante. Yo aconsejaría ir a pasar unas tres horas a la isla, es suficiente para verlo todo.

En este vídeo os dejo una pequeña selección de la primera parte de este viaje.